El empleo y el PIB
En el segundo trimestre de 2010, y en comparación con igual trimestre del año anterior, el empleo se redujo en 470.000 personas, evolución que supuso una moderación de su ritmo de caída interanual, hasta una tasa del −2,5%, frente al −3,6% observado en los tres primeros meses de 2010.
La ocupación experimentó un avance que se cifró en 83.000 personas, sin embargo, la tasa de crecimiento intertrimestral del empleo sería aún negativa si se eliminan los efectos de calendario propios del segundo trimestre. Como resultado, la tasa de ocupación creció tres décimas en el trimestre, hasta el 59,4% de la población entre 16 y 64 años, aunque todavía lejos del objetivo del 66% fijado en el Plan Nacional de Reformas (PNR) para el presente año.
Por su parte, la caída del empleo asalariado fue del 2,4%, algo inferior a la experimentada por el empleo por cuenta propia (−3%), en línea con la tendencia dominante durante la crisis. De esta forma, la tasa de asalarización se incrementó en dos décimas, hasta el 83,1%.
La destrucción neta de empleo indefinido se aceleró en el primer semestre de 2010, con caídas del 2,4% y del 1,9%, respectivamente, en el primer y segundo trimestres de 2010, respecto a una tasa media del −1,5% a finales de 2009, con lo que se estrechó sustancialmente la brecha de comportamiento entre ambos colectivos.
Por su parte, la ratio de temporalidad repuntó levemente, hasta el 24,9%, interrumpiendo la senda descendente que la había situado, en el primer trimestre de este año, en su nivel más bajo desde principios de los años noventa. La estadística de contratos registrados en el SPEE muestra una evolución similar, de forma que el peso de los contratos indefinidos sobre el total de contratos descendió hasta el 8,7%, nueve décimas menos que su nivel de un año antes.
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